Gigantes

Icono Español. Icon Spanish Gigantes de 3 metros cargados de energía golpeaban la costa a lo largo de la línea de playa desde Somo hasta Loredo. Llegar a donde nacían la olas era difícil. La mar, con cada ola, empujaba hacia la orilla y la corriente menguaba la remada. Un manto de espuma cubría parte del agua y el fondo de arena era removido. El agua teñida de un ligero tono anaranjado avisaba de la dureza del día.

las predicciones de olas insitu superaban las expectativas. Ya en la playa, a punto de entrar a surfear, la visión de un escenario de este tipo dispara la adrenalina. Al contacto con el agua, el mar deja entrever su temperamento. Pasados los primeros 50 metros el esfuerzo se economiza y la precaución se extrema. Con cada ola que atravesaba me iba acercando de nuevo a la orilla. Su altura de un metro largo permitía ver a lo lejos grandes masas de agua que ocultaban la visión de la Isla de Mouro. Pasada la serie de olas un tiempo de tensa calma se sucedió. Al fondo vi una ola de gran tamaño romperse sobre sí misma, redujo su volumen y avanzó. Cerca de mi posición se elevaba sobre 1,5 metros y comenzaba a abrir a izquierdas de nuevo. Orientado hacia la ola, cuando me elevó reme con fuerza e incline mi peso hacia adelante, giré hacia la cresta cortando la ola. Dibujando el trazado en el recorrido, el sonido del cierre crecía detrás de mí. Fue disminuyendo hasta que llegue a la orilla con buenas sensaciones.

Salí del agua para descansar un rato. Recogí el equipo y me puse a andar camino del Puntal. Las olas grandes se veían al fondo, a lo largo del recorrido. A mitad de camino volví a entrar al agua. Pasado el zenit de la marea alta el mar se volvió más practicable. Situado ya a 200 metros de la orilla hice un descanso para recuperar fuerzas. Gigantes masas de agua llegaban en serie hasta mi posición. Me levantaban sobre la línea dunar del Puntal consiguiendo ver el Puente de Somo en la distancia. Esperé a la ola adecuada. La ola que nos alza, que abre un camino. La ola que dibuja una ondulación alargada y definida sobre el mar. Imaginando esa ola, seguí esperando. Descartando aquellas olas que no la se parecían. Pensando que en ese día quizás no aparecería esa ola. Volví la mirada hacia el mar abierto. Buscando el comienzo de una gran ola. Pasaron los minutos y pensé en finalizar la jornada. Me encontraba satisfecho con las sensaciones que el mar me había regalado.

Comenzó una nueva serie de olas y volví la vista antes de salir. Una sonrisa apareció en mi cara y espere un momento. A lo lejos asomó una gran masa de agua que sobresalía de la serie. Conforme avanzaba iba tomando forma. Creciendo desde su base y aumentando de tamaño, sin indicios de romper. Se fue acercando hasta mí y empezó a cerrar por la derecha. Cuando alcanzó mi posición me elevó unos 3 metros aproximadamente. Reme y me subí sobre ella. Pegado a la pared de la ola un sonido sordo lo envolvía todo. Después de unos 30 metros de recorrido vi como empezaba a cerrarse del otro lado. Cuando llegué, giré y esquive la rotura. Al otro lado una nueva autopista se abría. Hice un gesto con el cuerpo para girar y volví a subir. Cortando de nuevo la ola, permanecí en la cresta. El agua salpicaba mi cara y me hacia recordar que no estaba soñando. De nuevo sonreí mientras soplaba y movía la cabeza con incredulidad. Seguí surfeando, jugando, quebrando y buscando la velocidad. Ví como la playa se hacia más grande a medida que avanzaba y pensé en llegar hasta allí si era posible.

Un momento después caminaba por la playa con emoción y humilde agradecimiento. Intentaba recordar todas las sensaciones y no me era posible. Aún hoy no consigo retratar con exactitud lo que sentí. Sin embargo me sigo emocionando cuando lo recuerdo.

Giants

Icono Inglés. Icon English Giants 3 meters loaded of energy would beat the coast along the line of beach from Somo to Loredo. Get to where born the waves was difficult. The sea, with each wave, was pushing everything toward the shore and the effort was canceled by the current. A mantle of foam covered part of the water and the sandy bottom was moving. The water tinged with a slight orange tone which showed the hardness of the day.

The predictions of waves insitu had exceeded expectations. Once on the beach, on the verge of going to surf, the vision of an scenario of this type hits the adrenaline. In contact with water, the sea transfers its temperament. After the first 50 meters, the instinct economizes the effort and the precaution is extreme. Each wave that passed over me brought me back to the shore. Its height which were more than a meter, put me in the top. At that moment I saw a great masses of water in the distance that hid the picture of Mouro Island. The last series of waves had been finished, then a period of tense calm was happened. In the end I could see a large wave breaking over itself, its volume was reduced and progressed. Close to my position it raised up to 1.5 meters and began to open to the left again. Placed on the wave, when I was in the top I rowed hard and I tilted forward, I turned to the crest quickly with a maneuver. By drawing the path in the journey, the sound of the closing grew behind me. Was diminishing until I arrived the shore with good sensations.

I got out of the water to relax for a moment. I picked up the board I went toward the Puntal Beach walking over the sand. The big waves were in the background, along the route. Halfway I returned to get into the water. Past the zenit on the high tide the sea became more practicable. When I was located at 200 meters from the shore, I made a break to regain strength. Giant masses of water arrived in series up to my position. I was elevated and I could view over the dune line the Bridge of Somo in the distance. I waited for the proper wave. The wave that we hike, which opens a path. The wave that draws an undulation elongated and defined on the sea. As I was imagining that wave, as I kept waiting for it. I thought that I had to discard those waves because them seemed to be disappear. Thinking in the day and the invisible wave. I returned the gaze to the open sea. Looking for the beginning of a great wave. The minutes passed and I thought to finish the journey. I was satisfied with the sensations that the sea had brought me.

Began a new series of waves and I returned my eyes to them before leaving. A smile appeared on my face and wait a moment. In the distance appeared a large mass of water that jutted out of the series. According to its movement its figure was taking shape. It was growing over its base and it was increasing its size, with no sign of break. Was getting closer to me and began to close from the right. When it reached to my position it had 3 meters approximately. I rowed and I climbed up on the wave. Stuck to the wall of the wave, a powerfull sound wrapped all the environment. After 30 meters of route, I saw as began to close on the other side. When I arrived, I turned and avoided the breakage. On the other side a new highway was opened. I made a gesture with the body to rotate and I returned to climb. Cutting again the new wave, I stayed on the ridge. The water sprayed my face and it made me remember that I wasn´t dreaming. I smiled while I was blowing and moving my head in disbelief. I continued surfing, playing, breaking and looking for the speed. I saw as the beach was near and I thought I would get up there if it was possible.

One moment later I was walking along the beach with emotion and humble gratitude. I was trying to remember all the sensations and it was not possible. Even today I can’t accurately portray what I felt. However it still thrill me when I remember that day.

Icon close Sponsor

Share