Playa de la Salvé, localización

Icono Español. Icon Spanish La playa de La Salvé esta situada en Laredo, municipio ubicado en la parte este de Cantabria. Esta localidad es la capital de la comarca de la Costa Oriental. El viaje se realiza por autovía, indicando como puntos de partida : Oviedo, Palencia, Santander y Bilbao.

Playa de La Salvé, localization

Icono Inglés. Icon English The beach of La Salvé is placed in Laredo, municipality located in the eastern part of Cantabria. This locality is the capital of the region of the Oriental Coast. The travel is realized by highway. Shown below as starting points: Oviedo, Palencia, Santander and Bilbao.

Icono Español-Inglés. Icon Spanish-English Localización/Localization

Oviedo, La Salvé: LocalizationPalencia, La Salvé. LocalizacionBilbao, La Salvé. LocalizacionSantander, La Salve. Localizacion

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Surf y Niebla. II

icono bandera España Después de unos minutos disfrutando del paisaje, volví la mirada hacia mar abierto. Un gran masa de agua se acercaba a media distancia y con una altura considerable. A cincuenta metros de nuestra posición, un chico se elevó sobre su tabla. Debido a la fuerza que transportaba el agua; se desplomó desde la cima. Viendo aquello, me preparé para su llegada. La gran ola golpeó con fuerza mi tabla, rápidamente me incliné hacia adelante y conseguí bajar hasta la base. Una vez allí, miré a ambos lados, vi como cerraba por izquierda y derecha, bloqueando cualquier posible trayectoria. Continúe recto hasta que me alcanzó la espuma. Me apeé sin llegar al final y regresé otra vez.

A las ocho de la tarde parecía ya anochecer. La estación aún conservaba más horas de luz, sin embargo las nubes habían cubierto el espacio de una oscuridad opaca. Las personas que estábamos en el mar nos resistíamos a retirarnos. Un grito se escuchó al fondo, seguido de unas risas. En aquellas circunstancias, el ambiente que había era de fiesta.

Las olas continuaban llegando a Somo. Su configuración rompía todas las expectativas, sólo los surfers más experimentados parecían no extrañar el lenguaje del mar ese día. En su nacimiento desplazaban una masa grande de agua, sostenida sobre una pared inclinada. Conservando aquella figura de manera prolongada. Su forma se asemejaba a pequeñas colinas en movimiento. Surfers acompasados al ritmo que marcaban las series y el estruendoso sonido del mar rompiendo, marcaron la siguiente media hora. Unos recorrían un pequeño trazado, exprimiendo lo que el momento ofrecía. Otros esperaban mejores recorridos, movidos por la fuerza del mar; arriba y abajo.

Posicionado transversalmente, observé el recorrido completo de las olas. Desde el principio hasta el final, su camino cambiante y aleatorio estimulaba la contemplación. La precaución se disparaba. Un buena ocasión arribó. Montado sobre la tabla, tracé una diagonal hacia la base. Cerca de la cresta mantuve la trayectoria. La velocidad hacia evacuar agua por los cantos. Veinte metros delante de mí, la ola se desplomó. Con un leve movimiento de cadera finalicé el viaje. La tercer ola de la serie llegaba más definida. Sobre ella un surfer ondulando sobre su cresta. Antes de su rotura, descendió a la base y se deslizó paralelo a la pared de la ola. Dibujó su recorrido flexionado, agarrando la tabla con una mano; para conseguir cortar la ola. Pasó delante de un grupo de gente, que lo mirábamos con atención. Acto seguido me sumergí, haciendo la cuchara. Al volver a la superficie, busqué su trayectoria, observando como finalizaba su viaje con los brazos extendidos.

Surf & Fog. II

English After a few minutes enjoying the landscape, I turned the look towards open sea. One great mass of water was approaching half a distance and with a considerable height. At fifty meters of our position, a boy rose on his board. Due to the force that was transporting the water; it collapsed from the top. Seeing that scene, I prepared myself for its arrival. The great wave struck strongly my board, rapidly I inclined ahead and I managed to go down up to the base. Once there, I looked at both sides, I saw it was closing for left side and right, blocking any possible path. I continued In straight direction until the foam reached me. I finished my travel before the end and returned again.

At eight o’clock in the afternoon, the day seemed the dark night. The station still was preserving more hours of light, nevertheless the clouds had covered the space of an opaque darkness. The persons that were in the sea did not want to withdraw. A shout was listened to the back, followed of a few laughs. In those circumstances, the environment that existed was of party.

The waves were continuing coming to Somo. Its configuration, had broken all the expectations; only the most experienced surfers seemed not to be surprised by the language of the sea this day. In its origin, the waves moved a big mass of water, supported on a sloping wall. Them were preserving that image for long time. Its form were alike small hills in movement. Surfers measured with a compass to the pace that were marking the series and the thunderous sound of the sea breaking, they marked the following half hour. Some were crossing a small tracing, squeezing what the moment was offering. Others were waiting for better tours, moved by the force of the sea; above and below.

Positioned transversely, I observed the complete tour of the waves. From the beginning until the end, its changeable and random way stimulated the contemplation. The caution was shooted . A good occasion arrived. Mounted on the board, I drew a line towards the base. Near the top, I tried to support the path. The speed made evacuating water for the rails. Twenty meters in front of me, the wave collapsed. With a slight movement of hip I finished the trip. The third wave of the series come more definite. On it, a surfer undulating on his crest. Before its break, he descended to the base and slipped parallel to the wall of the wave. He designed his travel with his bent body, seizing the board with a hand; to cut the wave. He ran in front of a group of people that we were looking at it with attention. Forthwith I submerged, doing the duck. On having returned to the surface, I looked for his path, observing the end of the trip with his widespread arms.

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Surf y Niebla. I

icono bandera EspañaIcono Español. Icon SpanishUn día tras otro había transcurrido, en los que las olas no habían aparecido en el Mar Cantábrico. Durante dos semanas las predicciones continuaron igual. En algún momento concreto y aislado aparecieron tamaños pequeños, de apenas medio metro y con poca fuerza. Los niños en la playa jugaban en el agua, cerca de la orilla; y a lo largo de ese tiempo. Para el resto, la observación y la espera sustituyó a la acción.

Entrando en la tercer semana, una pequeña borrasca iba llegando por el Atlántico Norte. Para el martes, los servicios meteorológicos aseguraban lluvias y un descenso de las temperaturas. Con este escenario las buenas condiciones para hacer surf parecían retornar, sólo faltaba conocer cual sería la realidad del mar.

La semana comenzó con pequeños chubascos a última hora del día. El martes, el tiempo había mejorado levemente y las nubes de un color blanco grisáceo ocupaban parte del paisaje. El Sol calentó hasta el mediodía y por la tarde, las nubes; ya oscurecidas, ocupaban la mayor parte del cielo. Un bochorno pegadizo animaba a tomar un baño. Con este panorama, me dirigí a la playa. Coches yendo y viniendo; buscando un lugar donde aparcar, gente andando, charlando y ocupando hasta la última baldosa de la localidad. Surfers ya vestidos para el agua, con el equipo debajo del brazo, trotaban hacia el mar. Así se vivía la última semana del mes de agosto en Somo. Yo, por mi parte, quería disfrutar todos los momentos de surf; si volvían las olas.

Llegando al parking principal, encontré un hueco, aparqué el vehículo y me asomé al agua. El tacto rugoso y sedante de la arena acompañaba a un ruido constante y caótico que se oía distante. Las vistas borraron los recuerdos de la templada espera y una alegría callada me paralizó un instante. A lo largo del arenal llegaban las olas en serie, por todas partes surfers en el agua; haciendo maniobras, esperando, charlando. La abundancia de zonas hizo difícil la elección. Preparé el equipo y caminé ligero hasta el agua. Situado a cien metros, a la derecha de la entrada principal, encontré un lugar poco ocupado. Fui remando con buen ritmo, subiendo cuestas de agua, haciendo la cuchara, hasta llegar a un área de reposo.

A pesar de haberse nublado el día, la gente continuaba en la playa. Una algarabía de jovialidad se observaba desde el agua. A doscientos metros de la orilla, sentí caer unas gotas. Un lluvia fina atravesó la distancia que hay hasta los chalets de la línea de playa. Para entonces, la mitad de la gente había recogido sus cosas y se había marchado. Después la humedad adquirió peso.

Surf & Fog. I

Icono Inglés. Icon English Reino Unido” width=”25″ height=”25″ class=”alignnone size-full wp-image-518″ />One day after other one had passed, in which the waves had not appeared in Cantabrian Sea. For two weeks the predictions continued equally. In some concrete and isolated moment small sizes appeared, of scarcely half a meter and with little force. The children in the beach were playing in the water, near the shore; and throughout this time. For the rest, the observation and the wait replaced the action.

Entering in the third week, a small tempest was coming for the North Atlantic. For Tuesday, the meteorological services were assuring rains and a decrease of the temperatures. With this scene the good conditions to do surf seemed to come back, just remained to know which would be the reality of the sea.

The week began with small storms at the last hours of the day. On Tuesday, the time had improved slightly and the clouds of a white greyish color were occupying part of the landscape. The Sun warmed up to the midday and in the evening, the clouds; already with a dark colour, were occupying most of the sky. A sticky hot was encouraging to take a bath. With these conditions, I went to the beach. Cars were going and coming; looking for a place where to park, people walking, chatting and occupying up to the last tile of the locality. Surfers already dressed for the water, with the equipment under the arm, were trotting towards the sea. This way, Somo was living the last week of August. On my own, I just wanted to enjoy all the moments of surf; if the waves would be back.

Coming to the main parking, I found a hollow, parked the vehicle and went to the water. The rugose and sedative tact of the sand was accompanying to a constant and chaotic noise that was hearing distantly. The image erased the recollections of the moderate wait and a quiet happiness paralyzed me an instant. Along the sandbank the waves were coming in series, surfers in each place of the water; doing maneuvers, waiting, chatting. The abundance of zones made that the choise was difficult. I prepared the equipment and walked quickly up to the water. Placed to hundred meters, to the right of the entry, I found a slightly empty place. I rowed with good pace , raising water slopes, doing the duck, up to coming to an quite area.

In spite of having clouded over the day, the people were continuing in the beach. A gabble of joviality was observed from the water. At two hundred meters of the shore, I felt to fall a few drops. One thin rain crossed the distance that exists up to the chalets of the beach line. By then, half of the people had picked up their packs and had left. Later the dampness had higher weight.

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Playa El Merón, acceso

Icono Español. Icon Spanish La playa El Merón está situada en el municipio de San Vicente de la Barquera. Desde los barrios de : La Playa, La Braña y Rupuente se accede directamente a la playa por distintas zonas. Tiene todos los servicios y amplias zonas de aparcamiento.

Beach El Merón, access

Icono Inglés. Icon English The beach El Merón is placed in the municipality of San Vicente de la Barquera. From the neighborhoods of: La Playa, La Braña and Rupuente, you can access to the beach for different zones. It has all the services and wide zones of parking.

Icono Español-Inglés. Icon Spanish-English Acceso/Access

Playa El Merón, acceso, access

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Playa El Merón, localización

Icono Español. Icon Spanish. Playa el Merón, localización La playa El Merón está situada en el municipio de San Vicente de la Barquera, en la costa occidental de Cantabria. El trayecto transcurre por autovía y finaliza a través de las carreteras nacionales: CA-843 y N-634. La ruta finaliza en el Barrio de Rupuente, antes encontraremos cualquiera de los accesos al arenal. Se muestran a continuación como puntos de partida Oviedo, Palencia, Santander y Bilbao.

Beach El Merón, localization

Icono Inglés. Icon English The beach El Merón is placed in the municipality of San Vicente de la Barquera, in the western coast of Cantabria. The travel passes for motorway and finishes across the national roads: CA-843 and N-634. The route ends in the Neigborhood of Rupuente, we will find one of the accesses to the sandbank before it. Shown below as starting points Oviedo, Palencia, Santander and Bilbao.

Icono Español-Inglés. Icon Spanish-English. Playa el Merón, localización Localización/Localization

Oviedo, Merón: LocalizationPalencia, Merón: LocalizationBilbao, Merón: LocalizationSantander, Merón: Localization

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