Playa de Portio, acceso

Icono. Icon La Playa de Portio está situada en la localidad de Liencres, dentro del municipio de Piélagos. Es una pequeña playa localizada en el interior de una ensenada de gran belleza paisajistica, geológica y submarina. El fondo rocoso del entorno y las fuertes corrientes presentes en la zona aconsejan extremar la precaución. La llegada a la playa atraviesa Liencres . Tiene un pequeño aparcamiento ubicado en el último tramo que conduce al arenal.

Portio Beach, access

Icono. Icon The Beach of Portio is placed in the locality of Liencres, in the municipality of Piélagos. It is a small beach located inside an inlet. The area has a beauty landscape, geological and submarine. The rocky bottom of the environment and the strong present currents in the zone advise us to carry to extremes the precaution. The arrival to the beach crosses Liencres. It has a small parking located in the last section that he leads to the sandbank.

Icono español-inglés. Icon Spanish-English Acceso/Access

Access Portio Beach

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Playa de Portio, localización

Icono. Icon La playa de Portio está situada en la localidad de Liencres, perteneciente al municipio de Piélagos. Es una playa pequeña, ubicada dentro de una ensenada, ideal para practicar submarinismo. Todos los trayectos se hacen por autovía, finalizando por la carretera nacional CA-231. Se muestran a continuación como puntos de partida Oviedo, Palencia, Santander y Bilbao.

Beach of Portio, localization

Icono. Icon The beach of Portio is placed in the locality of Liencres, belonging to the municipality of Piélagos. It is a small beach, located inside and inlert, ideal to practise scuba diving. All the journeys are done by motorway, finishing through the national road CA-231. Shown below as starting points Oviedo, Palencia, Santander and Bilbao.

Icono español-inglés. Icon Spanish-English Localización/Localization

Oviedo, Playa de Portio , beach: localizationPalencia, Playa de Portio , beach: localizationBilbao, Playa de Portio: localizationSantander, Playa de Portio , beach: localization

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Momentos de Liencres. Sábado, tarde

Icono Español. Icon Spanish La pleamar sucedió a las doce del mediodía. El mar incrementó su volumen y redujo su actividad. Después de tres horas en el agua, Los compañeros que aún estábamos allí, dimos por terminada la sesión matinal. Otros surfers comenzaban su jornada, camino del Mar Cantábrico.

Las horas centrales del día lucieron con intensidad el Sol que apareció por la mañana. El calor atizaba el termómetro disparando su valor por encima de los treinta y cinco grados. En la orilla despegué el invento, con la tabla debajo del brazo, me dirigí hacia el coche. Otros colegas, ya en la arena, habían desplegado una sombrilla y colocado un par de neveras de camping encima de las dunas. Un amigo se acercó y recogió mi equipo para ponerlo al Sol. Después de cerrar el coche, regrese con la comida. Las tablas incrustadas verticalmente en la arena formaban una irregular fila, componiendo una imagen pintoresca de fin de semana. El cansancio se entremezclaba con el alboroto de la conversación. Todo el mundo estaba comentando sobre las maniobras y las buenas olas de la mañana. Un caos apasionante estimulaba la charla, haciendo olvidar el agotamiento por un instante. Entre nosotros risas y emociones al escuchar los relatos que se producían. Tras comer, el calor y el desgaste impusieron una pausa obligatoria.

La bajamar que llegaría por la tarde fue vaciando el agua de surfers. Despertando entre bostezos y posturas, las conversaciones que se oían de fondo parecían no haber interrumpido su marcha durante aquel tiempo. Los músculos, agarrotados por el esfuerzo de la mañana, aumentaban la sensación de agotamiento. Mientras hacíamos estiramientos, planificábamos el resto de la tarde. El oleaje volvió a Valdearenas y la distancia hasta el mar aumentó, apareciendo una llanura ondulada en medio. El peso del agua compacta la arena, las corrientes moldean su superficie. Bajamos hasta la explanada para dar un breve paseo y observar, en la cota cero, el tamaño y comportamiento de las olas de la tarde. Tenía el suelo descubierto una consistencia firme y tersa. Tonificaba esto el cuerpo a cada paso. Cerca de la nueva línea de la orilla, las olas saludaban con sinuosas formas. Trayectos claros aparecían sobre la superficie, que se asemejaban a golpes sobre una extensa y libre cuerda. Permanecimos mirando al frente durante unos minutos, sin pronunciar una palabra. Mientras un compañero afirmaba con la cabeza, dimos la vuelta en busca de los equipos.

Haciendo un último calentamiento, fuimos repartiendo la zona. El Mar Cantábrico caminaba ahora sobre un nuevo fondo, mostrando una naturaleza que se ocultaba; alejada por el agua que se posaba con la marea alta. Empezamos a remar, separando los trayectos. Fui sorteando las olas que llegaban. Sumergiendo la punta de la tabla que empujaba después con la rodilla, evitaba las olas ya nacidas. Alcanzado un lugar adecuado, sentado sobre la tabla, di un vistazo alrededor. Las olas llegaban intactas hasta la arena y precipitaban su final de forma brusca, a pocos metros de la orilla. Aquellas que nacían antes, habilitaban un circuito seguro, casi regular. Al poco tiempo apareció una ola alargada habitando todo el área. En el lado derecho, un amigo agitaba su mano. Preparados, esperamos su llegada. Encaminado hacia la izquierda, visualice posibles trazados; al final las rocas de la entrada. Remando con fuerza y con velocidad de transito, fui transportado sobre el frente de la ola durante unos segundos. Inclinando el cuerpo adelante, contuve la tabla al ponerme de pie. El movimiento siguió su curso hacia abajo, equilibrando el peso con el cuerpo y los brazos alcance la base. Un giro suave me dirigió de nuevo a la izquierda. Corrí paralelo a la pared que se iba construyendo. Un golpe seco hizo que la tabla describiera un trazado ondulante, con forma de “s” invertida. Esquivando la rotura que apareció, proseguí en su continuación. Reconduciendo el viaje, avance unos metros. La cresta quedaba cerca. Las rocas de la entrada se iban aproximando. Lanzado hacia lo alto, salí despedido. Terminé cayendo al agua, empujando la tabla lejos de mi. Sumergido, quedé relajado hasta volver a la superficie.

Pasó otra hora. Más olas ofrecieron su impulso. Viajes y trazados de más colegas animaron a otros surfers a entrar al agua. De regreso a la zona de confort topé con una ola pequeña, golpeó la tabla al llegar a la cresta; provocando un cambio de dirección. Posicionando la tabla con lenta y graciosa armonía, me vi mirando hacia la playa. Una respiración arrancó una curiosa y feliz sonrisa.

Moments of Liencres. Saturday, afternoon

Icono Inglés. Icon English The high tide happened at twelve o’clock at midday. The Sea increased its volume and reduced the activity. After three hours in the water, the companions we still were there, finished the morning session. Other surfers began the day, way to the Cantabrian Sea.

The central hours of the day illuminated with intensity the Sun that appeared in the morning. The heat was stoking the thermometer, shooting its value over thirty five degrees. In the shore, I removed the leash and with the board under the arm, I went towards the car. Other colleagues, already in the sand, had opened a parasol and placed a couple of iceboxes of camping on the dunes. A friend approached and gathered my equipment to put it to the Sun. After closing the car, I return with the food. The boards lodged vertically in the sand were forming an irregular row, composing a picturesque image of weekend. The weariness was intermingling with the riot of the conversation. Everyone was commenting on the maneuvers and the good waves of the morning. An exciting chaos was stimulating the conversation, making forget the depletion for an instant. Between ourselves, laughs and emotions on having listened to the statements that were taking place. After eating, the heat and the wear imposed an obligatory pause.

The low tide that would come in the evening was emptying the water of surfers. Waking up between yawns and positions, the conversations that were heard of background seemed not to have interrupted its march during that time. The muscles, squeezed by the effort of the morning, were increasing the sensation of depletion. While we were doing stretchings, we were planning the rest of the evening. The surge returned to Valdearenas and the distance up to the sea increased, appearing a waved plain. The weight of the water compacts the sand, the currents mold its surface. We went down up to the esplanade to give a brief walk and to observe, in the level zero, the size and behavior of the waves of the afternoon. The disclosed soil had a firm and smooth consistency. That circunstance, was strengthening the body in every step. Near the new line of the shore, the waves were greeting with sinuous forms. Clear journeys were appearing on the surface, that were like shocks on an large and free rope. We continued looking at the front during a few minutes, without words. While a companion was affirming with the head, we returned to search the equipments.

Doing a last warming, we were distributing the zone. The Cantabrian Sea was walking now on a new bottom, Showing a nature that was hiding itself; remote by the water that was settling with the high tide. We began to row, separating the distances. I was avoiding the waves that were coming. Plunging the top of the board that I was pushing later with the knee, I was avoiding the already born waves. In a suitable place, I sat on the board and gave a glimpse around. The waves that were coming intact up to the sand, were precipitating its end in sudden form, to few meters of the shore. Those that were born before, were enabling a secure circuit, almost regular. A little time later, appeared an elongated wave that was living in all the area. In the right side a friend was moving his hand. Prepared, we wait for its arrival. I directed towards the left side, I imagined possible tracings, ultimately the rocks of the entry. Rowing hard and with cruising speed , I was transported on the front of the wave during a few seconds. Inclining the body ahead, I contained the board as I got up. The movement followed its course down, balancing the weight with the body and the arms I reached the base. A soft shift directed me again to the left side. I ran parallel to the wall that was constructed. A dry blow did that the board described an undulating tracing, with form of “s” invested. Avoiding the break that appeared, I continued in its way. Redirecting the trip, I advanced some meters. The top was staying nearby. The rocks of the entry were coming closer. Thrown towards the high place, I was catalysed. I ended up by falling to the water, pushing the board far from myself. Plunged, I remained relaxed up to returning to the surface.

Another hour happened. More waves offered its impulse. Trips and tracings of more colleagues had encouraged other surfers to enter to the water. On returning to the zone of comfort I ran against a small wave, it struck the board on having come to the comb; provoking a direction change. Placing the position with slow and graceful harmony, I met looking at the beach. A breathing started a curious and happy smile.

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Playa de San Julián, acceso

Icono Español. Icon Spanish. Playa de San Julián La Playa de San Julián está situada en el municipio de Liendo. Es una pequeña cala emplazada en un entorno idílico y ubicada entre las localidades de Laredo y Oriñón, en la costa oriental de Cantabria. La llegada a la playa atraviesa las localidades de Iseca Vieja y Villanueva, después de abandonar la autovía. Dispone de un pequeño aparcamiento en el sendero que conduce hasta la arena.

San Julián Beach, access

Icono Inglés. Icon English. Playa de San Julián The Beach of San Julián is placed in the municipality of Liendo. It is a small cove located in an idyllic environment and deployed between the localities of Laredo and Oriñón, on the oriental coast of Cantabria. The arrival to the beach crosses the localities of Iseca Vieja and Villanueva, after leaving the motorway. It has a small parking in the path that leads up to the sand.

Icono español-inglés. Icon Spanish-English. Playa de San Julián Acceso/Access

Access San Julián Beach

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Playa de San Julián, localización

Icono. Icon La playa de San Julián es un pequeña cala situada en el municipio de Liendo. El viaje transcurre por autovía y finaliza en la carretera nacional N-634. El trayecto termina atravesando las localidades de Iseca Vieja y Villanueva, se llega a la playa. Se muestran a continuación como puntos de partida Oviedo, Palencia, Santander y Bilbao.

Beach of San Julián, localization

Icono. Icon The beach of San Julián is an small cove placed in the municipality of Liendo. The travel runs by motorway and it finishes in the national road N-634. Crossing the localities of Iseca Vieja and Villanueva, you come to the beach. Shown below as starting points Oviedo, Palencia, Santander and Bilbao.

Icono español-inglés. Icon Spanish-English Localización/Localization

Oviedo, San Julián : LocalizationPalencia, San Julián : localizationBilbao, San Julián : localizationSantander, San Julián : localization

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Playa Arenal de Sonabia, acceso

Icono. Icon La playa Arenal de Sonabia está situada en la localidad costera de Sonabia. Perteneciente al municipio de Liendo, se ubica entre Laredo y Oriñón, en la costa oriental de Cantabria. Desde el pueblo se accede directamente a la playa. El final de esa misma carretera se usa a modo de aparcamiento.

Beach Sandbank of Sonabia, access

Icono. Icon The beach Sandbank of Sonabia is placed in coastal locality of Sonabia. Belonging to the municipality of Liendo, it is located between Laredo and Oriñón, on the oriental coast of Cantabria. From the town you access directly to the beach. The end of the same road is used like parking.

Icono español-inglés. Icon Spanish-English Acceso/Access

Access Arenal de Sonabia

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Playa Arenal de Sonabia, localización

Icono. Icon. Arenal de Sonabia La playa Arenal de Sonabia es un cala situada en la localidad de Sonabia, perteneciente al municipio de Liendo. El viaje transcurre por autovía y finaliza en la carretera nacional que atraviesa Oriñón, hasta llegar a Sonabia y su playa. Veremos el acceso al arenal antes de finalizar la ruta. Se muestran a continuación como puntos de partida Oviedo, Palencia, Santander y Bilbao.

Beach Sandbank of Sonabia, localization

Icono. Icon. Sonabia, sandbank The beach, Sandbank of Sonabia, is a cove placed in the locality of Sonabia, belonging to the municipality of Liendo. The travel passes for motorway and finishes in the national road that crosses Oriñón, up to coming to Sonabia and its beach.We will see the access to the beach before finishing the route. Shown below as starting points Oviedo, Palencia, Santander and Bilbao.

Icono español-inglés. Icon Spanish-English. Arenal de Sonabia, sandbank Localización/Localization

Oviedo, Arenal de Sonabia : LocalizationPalencia, Arenal de Sonabia : localizationBilbao, Arenal de Sonabia : localizationSantander, Arenal de Sonabia : localization

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Momentos de Liencres. Sábado, trazos

icono bandera España A las once de la mañana la playa se encontraba llena. El Sol continuaba avanzando sobre Liencres, describiendo una curva lenta y luciendo con intensidad. Lejanos, grandes barcos mercantes proseguían su ruta a través del Mar Cantábrico. La cercanía de estos a la línea del horizonte suponía una gran distancia hasta la playa. Con un movimiento lento, parecían formar parte del paisaje. Otros islotes más cercanos así lo eran, confundiendo posición y distancia.

La remada hasta la zona de surf sucedió pausada. Fui atravesando las olas que llegaban en dirección a la orilla, flotando con suavidad, disfrutando del paseo. Después de calmar la sed de pasión, pude disfrutar de otros surfers y sus trazos. Las olas que ahora arribaban eran más grandes. Su medio metro adicional, prolongaba su recorrido con un acabado final de gran calidad. En una de estas olas, un compañero, se alzó sobre la cresta. Situado a mi derecha, ví como se puso de pies, para descender hasta la base y girar. Tumbado sobre la superficie, el agua evacuaba por los bordes de su tabla. La onda desarrolló su forma a medida que avanzaba sobre el fondo. Ascendió de nuevo a la cima. Sobre su comba, avanzó su trazado. A lo largo de unos metros, suspendido y con equilibrio, regresó a la ola que caminaba intacta al otro lado. Corriendo la onda, se adelantó a mi posición. Entrando por la pared levemente inclinada de agua, dejé el camino limpio. Buceando de espaldas, con la tabla agarrada, observé el paso diestro de aquel surfer. Con las quillas incrustadas dentro del agua y el bottom de la tabla pegado a la vertical, disfrutó la curva que allí apareció. Ya en la superficie lo seguí con curiosidad. Acabó el viaje con un trazo sobre la base. Alejado del epicentro, terminó tumbado sobre la tabla, de camino a la arena.

A lo ancho de Valdearenas las toallas ocupaban parte del espacio. El final de la playa albergaba gente que descansaba. Acostados sobre la arena y lejos del bullicio que había en la entrada, disfrutában de espacio libre a su alrededor. Sobre las dunas, asomaban las cabezas de personas que eligieron un lugar elevado y miraban hacia el mar observando el espectáculo. Transcurría así la mañana, animada, soleada y oleada.

Las series regresaron después de su descanso periódico. Su altura superaba los dos metros. Desplazaban masas de agua a modo de pequeñas colinas en movimiento. Con una inclinación alargada, tenían un falso llano por encima de su mitad. Aquel comportamiento despertaba la curiosidad de conocer el transito de sus pasos. Fuimos surfeando por turnos, esperando y evitando pisar otros viajes. Arranqué la marcha en la misma dirección que Robayera. Esperando mi momento, pensé en llegar a lado derecho. Hacia allá la olas corrían amoldadas a su nuevo comportamiento. Atrás quedaba la opción izquierda, cuyo trazado acortado dificultaba las maniobras. La zona terminó vacia de surfers, cuando llegué sólo dos compañeros esperaban aún. Ensimismados en la conversación, señalaban más a la derecha. Gesticulando con las manos, parecían elegir otro camino. La corriente los desplazó. Entre nosotros una distancia de treinta metros. Llegó la siguiente onda. De gran tamaño y con hábitat propio, cobijó mi tabla en su ladera. Remando de lado, conseguí alzarme. Avanzando lateralmente esperé relajado. La ola me fue recolocando, poco a poco, hacia la base. Llegando a su semiplano la velocidad descendió. Dirigí el trazado a la cima. A su encuentro, la punta de la tabla golpeó contra el agua que sobresalía. Con los brazos extendidos, movidos como las aspas de un molino y girando el cuerpo, conseguí volver. Sobre la cresta ahora empinada, una sensación de vértigo palpitaba sobre el corazón. Unos instantes de quietud precedieron al descenso. Con el cuerpo encogido empecé la bajada. Transformando la figura conforme llegaba a la base, sentí la sincronía del Mar con la tabla. De nuevo abrí a derechas, cabalgando sobre la onda ya madura. Tras unos metros, la ola mermada abrió una salida para finalizar el viaje. Saltando al agua terminé el viaje.

Descansando, quieto permanecí un buen rato. Tumbado sobre el agua, sentía, pensaba en unos días atrás. Momentos y trazos aparecían sobre el la superficie. Personas hablando, surfeando, riendo, gritando. Todo ello cerca y dentro del Mar, contenido por la línea del horizonte.

Moments of Liencres. Saturday, tracings

English At eleven o’clock in the morning the beach was full. The Sun was continuing advancing on Liencres, describing a slow curve and shining with intensity. Far away, big merchant ships were continuing his route across the Cantabrian Sea. The nearness of them to the line of the horizon reflected a great distance up to the beach. With a slow movement, them seemed to form a part of the landscape. Other islands more nearby already were it, causing confusion in position and distance.

The stroke up to the surf zone happened quiet. I crossed the waves that were coming towards the shore, floating with smoothness, enjoying the walk. After calming the thirst of passion, I could enjoy other surfers and their tracings. The waves that now were arriving were bigger. Its half additional meter was prolonging its tour with a finished of great quality. In one of these waves, a companion, raised on the top. Placed to my right, I saw as he stood up, to descend up to the base and to turn. I was on the surface, the water was evacuating for the rails of his board. The wave developed its form as it was advancing over the bottom. He ascended again to the top. On its curve, he advanced his tracing. Along a few meters, suspended and with balance, he returned to the wave that had a clean road in the other side. The speed of the wave went forward up to my position. Entering the wall slightly inclined of water, I cleaned that path. Diving of backs, with the tight table, I observed the skillful step of that surfer. With the keels incrusted inside the water and the bottom of the board stuck to the vertical one, he enjoyed the curve that was appeared there. Already in the surface I followed it with curiosity. It ended the trip with a drawing on the base. Removed from the epicentre, he ended knocked down on the board, on the way to the sand.

Widthways of Valdearenas the towels were occupying part of the space. The end of the beach had people who was resting. They were sunbathing on the sand far from the hustle that existed in the entry, enjoying of free space around them. Over the dunes, some heads, people that chose a high place and were watching to the sea observing the spectacle. It was passing this way the morning, animated, sunny and with waves.

The series returned after his periodic rest. His height was overcoming both meters. Them were displacing water masses like small hills in movement. With an elongated inclination, them had a false plain over its medium. That behavior was waking up the curiosity to know the traffic of its steps. We were surfing in shifts, expecting and avoiding to tread on other trips. I started the march in the same direction to Robayera. Waiting for my moment, I thought of coming to right side. Thither the waves were running through the mould of its new behavior. Behind, the left option, which short path was impeding the maneuvers. The zone ended empty of surfers, when I came only two companions were still waiting. Concentrated in the conversation, they were pointing more to the right. Gesturing with the hands, they seemed to choose another way. The current had displaced them. Between ourselves, a distance of thirty meters. The following wave came. With great size and own habitat, it sheltered my board in its hillside. Rowing to one side, I managed to stand up over it. Advancing laterally I waited relaxed. The wave was re-placing me, little by little, towards the base. Coming to its semiplane the speed had descended. I directed to the top. When them met together, the top of the board throbbed against the water, that was out its imaginary line. With the widespread arms, as the arms of a mill and turning the body, I managed to return. On the crest now steep, a dizziness was fluttering on the heart. A few instants of quietude preceded the drop. With the flexed body I began the descent. Transforming the figure through the way up to the base, I felt the synchrony of the Sea with the board. Again I opened to right, riding on the wave that was already mature. After a few meters, the reduced wave opened an exit, to finish the trip. Jumping to the water I finished the travel.

Resting, I was a long time. On the water, sensations and thoughts about a few days before. Moments and tracings were appearing on the surface. Persons speaking, surfing, laughing, shouting. All, around and inside the Sea, that was contained by the line of the horizon.

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Playa de Luaña, Acceso

Icono Español. Icon Sapnish. Playa de Luaña La Playa de Luaña está situada en la localidad de Cóbreces. Este pueblo se ubica en la costa occidental de Cantabria, entre las villas de Comillas y Santillana del Mar. Cuenta con dos accesos, oeste y este. Un pequeño aparcamiento es el último paso antes de llegar a la arena.

Luaña Beach, access

Icono Inglés. Icon English. Playa de Luaña The Beach of Luaña is placed in the locality of Cóbreces. This town is located on the western coast of Cantabria, between the villas of Comillas and Santillana del Mar. It possesses two accesses, west and east. An small parking is the last step up to the sand.

Icono español-inglés. Icon Spanish-English. Playa de Luaña Acceso/Access

Access Playa de Luaña

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Playa de Luaña, localización

Icono. Icon La playa de Luaña está situada en la localidad de Cóbreces, perteneciente al municipio de Alfoz de Lloredo. Es posible llegar a esta playa desde el oeste, el este y el sur. El viaje transcurre por autovía y finaliza a través de varias carreteras nacionales. Veremos el acceso a la playa antes de finalizar la ruta. Se muestran a continuación como puntos de partida Oviedo, Palencia, Santander y Bilbao.

Beach of Luaña, localization

Icono. Icon The beach of Luaña is placed in the locality of Cóbreces, belonging to the municipality of Alfoz de Lloredo. You can arrive to this beach from the west, the east and the south. The travel passes for motorway and finishes across several national roads.We will see the access to the beach before finishing the route. Shown below as starting points Oviedo, Palencia, Santander and Bilbao.

Icono español-inglés. Icon Spanish-English Localización/Localization

Oviedo, playa de Luaña: LocalizationPalencia, playa de Luaña: localizationBilbao, playa de Luaña :localizationSantander, playa de Luaña: localization

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