Ajo, playas

Icono Español. Icon Spanish. Ajo, playas Es Ajo una localidad situada en la costa oriental de Cantabria. Su abrupta y antigua costa se extiende a lo largo de más de 10 kilómetros a los que llega el Mar Cantábrico en estado natural para mostrar los matices que Ajo consigue reflejar. Salvaje y natural, anónimo y auténtico, desconocido en ocasiones y sin embargo familiarmente reconocible. Tiene la villa dos playas conocidas como Playa de Cuberris y Playa de Antuerta.

Es la primera de ellas una playa, con la anchura suficiente para albergar varios picos de olas, con distintos comportamientos. A izquierdas y derechas abren sus recorridos, habilitando las maniobras o el trazado largo, pudiendo satisfacer a cualquier surfista que se introduzca en sus aguas. Los acantilados laterales protegen la zona y encarrilan el oleaje. Cuando la Mar está fuerte, practicar surf, se convierte en una actividad sólo recomendable para surfers experimentados y conscientes de los riesgos. Destaca el entorno que rodea a la playa y la visión que se tiene en el agua de él, que constituye un disfrute para los sentidos y la imaginación.

La playa de Antuerta es una cala de gran tamaño situada entre acantilados y con forma de media luna. Para llegar a ella, hay que recorrer una pequeña colina que oculta el arenal y la descubre a cada paso. La contemplación de su entorno traduce en emoción la altura de sus rocas y el sonido del mar. Las dimensiones más reducidas de Antuerta, junto con la presencia de rocas, hacen que sus olas sean aptas para los surfers más experimentados.

Disfrutar de las playas de Ajo que baña el Mar Cantábrico, pues el mismo agua que golpea Antuerta, ladea la colina y baña con trazo Antuerta; produciendo olas ondulantes de peculiar trazado. Ir y conocer, para después volver.

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Ajo, Cuberris: Notas
Ajo, Antuerta: Notas

Ajo, beaches

Icono Inglés. Icon English. Ajo, beaches It is, Ajo, a locality placed in the oriental coast of Cantabria. Its abrupt and former coast spreads through more than 10 kilometres, to which the Cantabrian Sea comes in natural condition to show the shades that Ajo reflects of it. Savage and natural, anonymous and authentic, stranger in occasions and nevertheless familiarly recognizable. The villa has two beaches known as Cuberris’s Beach and Antuerta’s Beach.

It is the first one of them a beach, with the sufficient width to shelter several beaks of waves, with different behaviors. For left and right side them open its tours, enabling the maneuvers or the long tracing, being able to satisfy any surfer that sail in its waters. The lateral cliffs protect the zone and put on the right lines the surge. When the Sea is rough, to practice surf turns into an activity only advisable for experienced surfers and conscious of the risks. Stands out the natural environment that makes a complete picture of the beach and the vision from the water of it, which constitutes an enjoyment for the senses and the imagination.

The beach of Antuerta is a big cove placed between cliffs and with form of half moon. To come there , it is necessary to cross a small hill that conceals the sandbank and discovers it to each step. The contemplation of its environment translates in emotion the height of its rocks and the sound of the Sea. The limited dimensions of Antuerta, together with the rocks presence, do that its waves are suitable and for the most experienced surfers.

You could enjoy the beaches of Ajo that bathes the Cantabrian Sea, because the same waters that strike Antuerta, tilt themselves through the hill and bathes with lines Antuerta; producing undulating waves of peculiar tracing. To go and to know, later to return.

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Ajo, Cuberris: Notes
Ajo, Antuerta: Notes

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El Brusco , lugar

Icono Español. Icon Spanish. El Brusco place EL Brusco es un monte emplazado en el municipio de Noja,en la costa oriental de Cantabria. Situado al final de la playa de Trengandín, tiene una altura de 99 metros y una superficie aproximada de 15 hectáreas. Su arcaica estructura se muestra y esconde al compás de las mareas. Aparecen los cimientos con la bajamar. Intuidos sobre un mosaico compuesto por miles de rocas. Afiladas, troceadas, por el mar tocadas.

Este pequeño monte constituye un emplazamiento singular. Incluido en la formación montañosa de los Montes de Mijedo, es la única zona del macizo que sobresale en la línea de costa y cuya base se asienta en el mar. La ubicación y el medio que lo rodean, han moldeado su perímetro y dibujado su forma, con el paso del tiempo; convirtiendo al monte en frontera natural entre las playas de Trengandín y Berria y los municipios de Noja y Santoña.

A los pies del Brusco comienza una senda que conduce a lo alto del monte, para descender de nuevo hacia el otro lado hasta encontrar la playa de Berria. Transcurre el sendero inundado de vegetación. Robles y hayas predominan en la zona, acompañados de sotobosque. Este paso natural, convertido en senda, tiene una anchura de apenas medio metro. Tras los primeros pasos, las distancias a los puntos contiguos se agrandan, haciendo recordar la civilización como un ruido distante. Acto seguido aparecerá una natural y sencilla melodía, siempre nueva y no obstante; familiar. La brisa marina recorre todo la zona, moviendo la vegetación a su libre albedrío. Desde la cima podremos contemplar Noja y sus extensas playas a la izquierda, pasando por Berria a la derecha, El monte el Buciero y Santoña; después y entre sus marismas a modo de vivo paisaje.

Los días con buenas condiciones, las olas alcanzan los dos metros de altura. Lejos del monte, donde las corrientes son fuertes y forman remolinos, aparecen varios tipos de ola. Abriendo a ambos lados, su recorrido; a través de una tersa pared de agua, es casi constante y prolongado. Favorece las maniobras y salidas limpias .

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El Brusco, notas

El Brusco, place

Icono Inglés. Icon English. El Brusco place El Brusco is a mount located in the municipality of Noja, in the oriental coast of Cantabria. Placed at the end of Trengandín’s beach, it has a height of 99 meters and an approximate surface of 15 hectares. Its archaic structure appears and hides to the compass of the tides. The foundations appear with the low tide. Intuitively on a mosaic composed by thousands of rocks. Sharpened, cut into pieces, as the sea touched them , have touched and will be touched.

This small mount constitutes a singular place. Included in the mountainous formation of Mijedo’s Mounts, it is the only zone of the mountain massif that stands out in the line of coast and has its base in the sea. The location and the environment that surround it, have molded its perimeter and drawn its form with the passage of time; turning to the mountain in a natural border between the beaches of Trengandín and Berria and the municipalities of Noja and Santoña.

At the foot of El Brusco begins a path that comes up to the top, to descend again towards another side up to finding Berria’s beach. The path is flooded with vegetation. Oaks and beeches prevail in the zone, accompanied of undergrowth. This passageway turned into path, has a width of scarcely half a meter. After the first steps, the distances to the contiguous points are enlarged, making remember the civilization as a distant noise. Forthwith a natural and simple melody will appear, always newly and nevertheless; familiar. The marine breeze crosses the zone, moving the vegetation to its free will. From the top we will be able to contemplate Noja and its extensive beaches to the left, shifting for Berria to the right, The mount El Buciero and Santoña; behind and between its marshes like an alive landscape.

The days with good conditions, the waves reach two meters of height. Far from the mount, where the currents are strong and form whirlpools, several types of wave appear. Opening to both sides, its tour; across a smooth wall of water, it is almost constant and long. It favors the maneuvers and clear exits.

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El Brusco, notes

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Isla de Santa Marina, lugar

Icono Español. Icon Spanish. Loredo beach La Isla de Santa Marina se encuentra al final del extenso arenal que une Somo con Loredo. En frente de la costa, separada de tierra firme por apenas 50 metros en marea baja, está una isla que tiene una extensión de 18,5 hectáreas. Formada por rocas y cubierta parcialmente de vegetación, convive con el Mar Cantábrico que la baña, golpea y moldea. Su contorno submarino se halla cubierto por rocas y pequeños arrecifes, propiciados por el efecto del mar y el clima.
El brazo de mar que la separa de la costa tiene corrientes fuertes y peligrosas, constituyendo una zona de gran interés para la práctica de la pesca recreativa y el submarinismo. Aparecen, a partir de esa separación, dos zonas diferentes en la isla que originan dos grandes olas. En la cara de la Santa Marina que mira a la Bahía de Santander, aparece una ola que abre a derechas. Cuando las condiciones del océano se endurecen, esta ola supera con facilidad los cinco metros de altura. Las factores extremos de la mar, el fondo rocoso y las corrientes hacen que la ola sólo sea aconsejada para profesionales y gente muy experimentada. En el otro lado la isla, que saluda a mar abierto, aparece una ola que abre a izquierda cuyo tamaño puede superar también los cinco metros de altura con las condiciones adecuadas. A mayor distancia de la costa, prácticamente en alta mar, las condiciones se endurecen aún más, siendo sólo apto para profesionales y gente experimentada consciente de los riesgos.

El parking que se sitúa en frente de la isla, en posición elevada, proporciona una visión panorámica de la bahía y el entorno. Desde allí se abren dos sendas que llegan por la izquierda hasta la playa de Loredo y por la derecha hasta la playa de Langre. Caminos que avanzan paralelos a la línea de costa. Acantilados y otras formaciones geológicas además de la flora y fauna existentes en los bosques cercanos acompañarán el recorrido.

Es Santa Marina una isla singular, no sólo por ser la más extensa de la costa cantábrica, pues proporciona experiencias a cualquier persona, deportista o caminante, que a ella se acerque.

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SantaMarina, notas

Santa Marina Island, place

Icono Inglés. Icon English. Loredo beach Santa Marina Island is placed at the end of the extensive sandbank that joins Somo with Loredo. Opposite the coast, separated from firm land by scarcely 50 meters in low tide, there is an island that has an extension of 18,5 hectares. Formed by rocks and covered partially of vegetation, it coexists with Cantabrian Sea that bathes, throbs and molds it. Its submarine contour is covered by rocks and small reefs propitiated by the effect of the sea and the climate. The inlet that separates it from the coast has strong and dangerous currents, constituting a zone of great interest for the recreative fishing and the scuba diving. Two different zones appear in the island, from this separation, that originate two big waves. In the face of the Santa Marina Island that looks towards the Bay of Santander, there appears a wave that opens to right. When the conditions of the ocean harden, this wave overcomes with facility five meters of height. Extreme conditions of the sea, the rocky bottom and the currents do that the wave only would be recomended for professionals and very experienced surfers. In the other side of the island, which greets to open sea, appears a wave that opens to left side which size can overcome also five meters of height with the suitable conditions. To major distance of the coast, practically on the high sea, the conditions harden even more, being only suitable for professionals and experienced conscious surfers of the risks.

The parking that is in front of the island, in high position, provides a panoramic vision of the bay and the environment. From there, two paths begin its travel; that come for the left side up to Loredo’s beach and for the right up to Langre’s beach. Routes that advance parallel to the line of coast. Cliffs and other geological formations besides the existing flora and fauna in the nearby forests will accompany the tour.

A singular island is Santa Marina, not only for being the most extensive of the Cantabrian coast, since it provides experiences to any person, sportsman or wayfarer, who approach it.

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SantaMarina, notes

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Mar Grande. Parte C

Icono Español. Icon Spanish Después de la última serie, nos agrupamos de nuevo. Esta vez avanzamos mar adentro, donde nacían las olas; para surfearlas desde el comienzo. El nacimiento de las olas es bastante relativo cuando la mar está salvaje y revuelta. Pues, debido a las fuertes condiciones, el oleaje se crea en varias áreas y de manera aleatoria o más bien difícil de predecir. Con este escenario es casi seguro desperdiciar fuerzas, necesarias para disfrutar plenamente del surf y ser consciente del respeto que el mar impone.

A 300 metros de la orilla, con la marea en su punto más alto, el mar se fue calmando. Las series de olas retornaron a su regularidad. Habían reducido su tamaño hasta los dos metros y medio, conservando algún gigante en el grupo. Tomé aire para recuperar el esfuerzo. La línea de playa se veía pequeña. En el paseo marítimo se agolpaba un grupo de gente que disfrutaba del espectáculo. Esta imagen aparecía y desaparecía con el transcurso de las series. Cien metros adelante, en dirección a la orilla, las olas se erguían imponentes sobre los tres metros y medio. Hablábamos entre nosotros sobre su tamaño. Un surfer experimentado, colocado en un extremo, explicaba como debíamos actuar en un escenario así. Sus manos describían la trayectoria óptima y las mejores maniobras. Concluyó diciendo que una ola grande no se maneja, se debe “seguir”. Los minutos pasaron entre comentarios y risas. En mi se despertó la curiosidad de poner en práctica lo que aquel hombre comentó. En el aire se respiraba un ambiente especial, La adrenalina impulsaba a la pasión que el mar provoca. Aquella conversación llamó a las puertas de un nuevo camino.

Media hora después asomo un gigante de cuatro metros en la segunda ola de la serie. El colega, que estaba situado en el extremo, se alzó sobre la tabla; al contacto con la ola. Bajó hasta la base y giró armoniosamente. Vi como su tabla botaba sobre el agua. Dirigió su trayectoria hacia la cresta y consiguió estabilizarse. Cruzó por delante del grupo, a gran velocidad. Gritamos emocionados. Las olas posteriores fueron de menor tamaño.

Tres personas quedábamos en el agua. Llegaba el momento de retirarse y disfrutar lo vivido. Yo sólo pensaba en un nuevo mastodonte. Las fuerzas menguaban y la idea de coger una gran ola se iba desvaneciendo. Otro chico cogió una ola de medio tamaño y llegó con ella hasta la orilla. Volví la mirada hacia el mar. Un gran volumen de agua, que tenía dos metros altura, asomó en el horizonte. Su sonido hizo girarse al otro compañero. Ampliamos la distancia entre nosotros. Cuando me alcanzó, superaba los tres metros. El camino hasta la base golpeó con vértigo mi pecho. Recordé la conversación e intenté hacer un giro rápido y armonioso. Me dirigí a la cresta. La incertidumbre y la emoción que sentía plasmaron en mi una sonrisa. Corrigiendo la trayectoria conseguí estabilidad. La velocidad sonaba entre la superficie del agua y la tabla. Cerca de la orilla conseguí apearme.

Las emociones llenaban los pensamientos, que no conseguían tomar forma. Desbordado, feliz, satisfecho. Así acabó el día al que denomino como: “el día de mar grande”.

Big Sea. Part C

Icono Inglés. Icon English After the last series, we gathered again. This time we moved some distance offshore, where the waves were borning; to surf them in the beginning. The source of the waves is quite relative when the sea is savage and revolt. Therefore, due to the strong conditions, the swell is created in several areas and on a random basis or exactly rather difficult to predict. With this scenario is almost certainly that you be wasted forces, necessary to fully enjoy the surf and be aware of the respect that the sea imposes.

300 Meters from the shore, with the tide in its highest point, the sea was calmed down. The series of waves returned to their regularity. Had reduced its size up to two and a half meters, preserving some giant in the group. I take air to recover my effort. The line of the beach was small. In the promenade there were a group of people who were enjoying the show. This image appeared and disappeared with the course of the series. One hundred meters ahead, in the shore direction, the impressive waves were rising over the three and a half meters. We talked among ourselves about its size. An experienced surfer, placed in one end, explained the movements and behaviour in such a scenario. His hands described the optimal path and the best maneuvers. He concluded by saying that a big wave is not handled, it must be followed. The minutes passed between comments and laughter. In my mind, it was awakened curiosity of putting into practice what the man said. In the air was breathed a special atmosphere, the adrenaline drove the passion that the sea creates. That conversation knocked at the doors of a new path.

Half an hour later appeared a giant, with four meters, in the second wave of the series. The colleague, that was located in the end, stood up on the board; when the wave contacted him. He moved to the base and he turned with armony. I saw as his board was jumping over the water. He directed his course toward the top and got stabilized. He crossed in front of the group, at high speed. We shouted excited. The subsequent waves were of smaller size.

Three people were staying yet in the water. The time came to retire and enjoy what each one had experienced. I only thought about in the new giant that would come. The forces became scarcer and the idea to catch a great wave was fading. Another boy grabbed a wave of medium size and came with her to the shore. I returned the gaze toward the sea. A large volume of water, which had two meters height, appeared on the horizon. Its sound caused that the other surfer was turned to it. We increased the distance between us. When it reached me, it exceeded over three meters. The way to the base hit my chest with vertigo. I recalled the conversation and tried to make a quick and harmonius rotation. I went to the crest. The uncertainty and the emotion that I felt drew an smile. I corrected the trajectory and I got stability. The speed sounded between the surface of the water and the board. Near the shore, I dismounted from the wave.

The thoughts were filling with emotions, and them could not take shape. I was overflowed, I felt happy and satisfied. That was the end of the day that I termed as: “the day of big sea“.

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Mar Grande. Parte B

Icono Español. Icon Spanish Las olas continuaban llegando, parecían no agotarse. Volver a entrar se tornaba más complicado. El mar apretaba con fuerza hacia la orilla y con el jubilo de las olas nadie se percató del aumento de la marea.

Olas de buen tamaño asomaban en la distancia. Cuando llegaban a nuestra posición superaban los 3 metros, alcanzando los cuatro metros de altura. Esperando la ola adecuada, charlábamos sobre las maniobras con el ruido del oleaje como banda sonora. Las sensaciones que provoca el mar compensaban los días de mar lisa en los que cada uno se había dedicado a otros menesteres. Las series regresaban de nuevo. El viento regaba con gotas de agua rota la superficie del mar. Reanudamos los turnos de olas. El primer surfer que se adelantó, se levantó sobre la tabla, llegó tarde a la ola y se desplomó desde la cima. La velocidad del agua había aumentado.

Un compañero situado a la izquierda consiguió subirse a otra ola. Llegó a la base y giró con rapidez. Cercano a la cresta, fue recorriendo el muro de agua que lo transportaba con velocidad. Ninguna maniobra fue posible, sólo lo que el mar permitía. Se perdió en la distancia, finalizando su recorrido.

Sentados sobre las tablas eramos mecidos por el movimiento del oleaje. Colocados transversalmente seguíamos hablando. Un compañero comentó que el mar se había endurecido. Otro chico detrás de mí preguntó que había dicho. Me giré para responder. Era imposible escuchar nada a cuatro metros de distancia. Una gran masa de agua se nos echó encima. A medio camino de su cresta nos sumergimos dentro de la pared de agua para evitar la ola. En el otro lado, el nivel del mar descendía de forma abrupta. Colocado en aquella depresión marina volvimos la mirada hacia lo próximo que vendría. Al mirar a mi derecha observe como los ojos de otro compañero se disparaban hacia el horizonte. Un sonido sordo y metálico me hizo mirar hacia el frente. Una nueva ola llegó. Tumbado sobre la tabla, la vi elevarse y ocultar el cielo. El sonido envolvía todo el espacio. Una gran masa de agua, que pasaba los tres metros, se disponía a romper. Buceé otra vez. En dirección hacia las profundidades sentí el golpeo de la ola sobre la tabla, que se había quedado en la superficie. Tiró de mí y respiré de nuevo.

Big Sea. Part B

Icono Inglés. Icon English The waves were continuing coming, them seemed not to become exhausted. The arrival to the best zone again was becoming more complicated. The sea was pushing strongly towards the shore and with the joy of the waves nobody noticed the increase of the tide.

Waves of good size were beginning to appear in the distance. When them were coming to our position, them had overcome 3 meters, reaching four meters of height. Waiting for the suitable wave, we were chatting on the maneuvers with the noise of the surge as sonorous band. The sensations that the sea provokes were compensating the days of smooth sea in which each one had devoted himself to other occupations. The series were returning again. The wind was watering with torn water the surface of the sea. We resume the rotating shifts for the waves. The first one that went forward, got up on the board, was late to the wave and collapsed from the top. The speed of the water had increased.

A colleague placed to the left side managed to be raised to another wave. It came to the base and turned with rapidity. Near to the crest, he was crossing the water wall that was transporting him quickly. None maneuver was possible, only what the sea was allowing. He got lost in the distance, finishing his trip.

We sat on the boards, that were rocking by the movement of the surge. We placed transversely and continued speaking. A companion commented that the sea had hardened. Another boy behind me asked about the conversation. I turned to answer. There were unless four meters of distance between us and it was impossible to listen to nothing. A great mass of water was raised over us. In the middle of its height we submerge inside the wall of water to avoid the wave. In the other side, the level of the sea was descending abruptly. When we were in that low level, we turned to look towards the next colossus that would come. looking at the right, I observed as the eyes of another companion were going off towards the horizon. A deaf and metallic sound made me look at the front. A new wave came. Down, on the board; I saw it to raise hidding the sky. The sound was wrapping the whole space. A titan of water, which had more than three meters, was preparing to break. I dived again. In direction towards the depths, I felt the throb of the wave on the board, which had remained in the surface. My ankle was struck and I came back up to breath again.

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Mar Grande. Parte A

Icono Español. Icon Spanish El día amaneció nublado. El Sol asomaba tímidamente entre las nubes y el horizonte se dibujaba en una línea con un color entre gris y blanca. Después de consultar las predicciones preparé el equipo y me dirigí hacia Somo. Los dos metros y medio que se preveían aceleraron mi marcha.

En el aparcamiento, de la entrada principal de la playa, había pocos vehículos. De fondo retumbaba el sonido de las olas golpeando la orilla. En la playa apenas cuatro personas se concentraban en la misma zona. Ahora veía olas de tres metros avanzar con paso firme hasta la arena húmeda. El viento soplaba con brío y chocaba contra el neopreno provocando una sensación de confort. Al contacto con la cara me hacia despertar, por segunda vez. Contemplando el mar un hormigueo recorría mi cuerpo.

Entré en el agua por una vía cómoda y aproveche las corrientes para avanzar hacia mar adentro. La olas llegaban en serie empujando con fuerza. Haciendo la cuchara conseguí acercarme al mejor punto. Tras remontar la última ola, alcance una zona tranquila. Allí estaba todo el mundo. Me acerqué, saludé y nos pusimos a charlar animosamente. El día prometía emociones fuertes. La precaución y la emoción se entremezclaban a medida que transcurrían las series. Volví la mirada hacia la orilla que se encontraba lejos de nuestra posición. Entre nosotros y ella, las olas aglutinaban grandes masas de agua que terminaban por romper, trazando el recorrido de un lado al otro. Tranquilizaba saber que aunque había mucho tamaño existían buenas condiciones. Aún así, la impresión que causaba el agua al entubar, impresionaba.

Una nueva serie de olas apareció al fondo. Un surfer situado algo más atrás se subió en la primera de la serie. De derecha a izquierda se deslizó sobre la ola. Bajaba y subía, disfrutando su recorrido. La ondulación nos alcanzó a los demás. Elevados por la ola, le vimos correr delante del tubo que se iba formando. Su mano rozaba la pared de agua que le envolvía. Un grito y unas sonrisas. A continuación cogimos posición y espacio. Llegó una ola de otro compañero. Buscó velocidad y se perdió en la distancia. Caminaba hacia mi una gran ola. Con una altura aproximada de tres metros, engullía el agua de su base. El sonido que producía simuló en mi cabeza el más absoluto silencio. Giré mi cuerpo. Un golpe sacudió mi tabla. Asomado en su cresta maniobré con rapidez para descender hasta la base. El vértigo y la adrenalina dispararon mi concentración. Surfeé pegado a la pared de la ola, con el cuerpo flexionado mantúbe el equilibrio. Regresé a la base y de allí me dirigí hacia la cresta. La ola volcaba 20 metros adelante. Conseguí remontar, salté y me sumergí en el mar. La tabla sujeta a mi tobillo me esperó en la superficie.

Big Sea. Part A

Icono Inglés. Icon English The day dawned clouded. The Sun was showing shyly its light between the clouds and the horizon was drawn through a line with a color between gray and white. I consulted the predictions, then I prepared the equipment and went towards Somo. The two meters and a half that was in the forecasting made me accelerate the pace.

In the parking which is in the main entrance of the beach, there were few vehicles. The sound of the waves hitting the shore filled the atmosphere. On the beach just four people were concentrated in the same area. Now he saw waves of three meters that were moving with a firm step up to the damp sand. The wind was blowing energetically, striking against the neoprene causing a feeling of comfort. In contact with the face, it awaked me, for the second time. Looking at the sea a tingling ran through my body.

I got into the water by a comfortable track and I used the currents to reach out to open sea. The waves arrived periodically by pushing with force. Through the duck diving, I got closer to the right point. After defeating the last wave, I reached a quiet zone. Everyone were there. I approached them, I greeted and we began to talk animatedly. The day promised strong emotions. The caution and the emotion were intermingled while the waves were happening. I returned the gaze toward the shore, which was far from our position. Between it and us ,the waves were collecting big masses of water which eventually broke, tracing the path from one side to the other. This informed us that although there was much size there were good conditions. Even so, the impression that was causing the water through the roll, was amazed us.

A new series of waves appeared to the fund. A surfer, that was in the first line, went up into the first of the series. From right to left slipped on the wave. Was up and down, enjoying his travel. The ripple reached us. Up, we saw him run in front of the tube that was forming. His hand was rubbing the wall of water that was taking shape. A cry and some smiles. Then we took our position and each space. Came a wave of another partner. He was looking for speed and was lost in the distance. A big wave was walking to me. Its height of three meters drank the water from its bottom. The sound that was producing simulated in my head the most absolute silence. Turn my body. A shove shook my board. I was poked out to its top and I quickly went down to the bottom. The vertigo and adrenaline fired my concentration. Surfing near the wall of the wave, with the body flexed, I had balance. I returned to the base and I went toward the crest. The wave was breaking 20 meters ahead. I got ascended the wall, I jumped and I dove into the sea. The board subject to my ankle expected me in the surface.

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La Vaca, Acceso

Icono Español. Icon Spanish. La Vaca, La Vaca es accesible desde el Barrio Monte-Corbanera de la ciudad de Santander. Una vez en esta zona y siguiendo los carteles indicativos, nos dirigimos hacia el Instituto Español de Oceanografía. En la parte trasera del IEO existe un área a modo de parking. Desde el aparcamiento vemos la playa de El Bocal. A la derecha, siguiendo un pequeño sendero externo a las fincas privadas de la zona, se encuentra la última cala. Allí es donde se forma la ola gigante de La Vaca.

La Vaca, access

Icono Inglés. Icon English. La Vaca, La Vaca is accessible from the Neighborhood Monte-Corbanera of the city of Santander. Once in this area and following the signs, we headed toward the Spanish Institute of Oceanography (IEO). At the rear of the IEO there is an area for parking. From the parking area we see the beach of El Bocal. To the right, through a small trail that is out of the private farms in the area, is the last cove. This is where grows the big wave called La Vaca.

Icono Español-Inglés. Icon Spanish-English. La Vaca, Acceso/Access

Acceso/Access: La Vaca,

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La Vaca, Localización

Icono Español. Icon Spanish La Vaca está localizada en el barrio de Monte-Corbanera, situado en la costa norte de la ciudad de Santander. Su localización es complicada, ya que este spot no se encuentra registrado en las guías de viajes y mapas. Los enlaces que se muestran más abajo finalizan su trayecto en el Barrio Monte-Corbanera. De allí cogemos el desvío hacia el Instituto Español de Oceanografía (derecha), que cuenta en su parte trasera, con una pequeña zona a modo de parking. En la zona hay varios carteles que indican la dirección hacia el IEO. Una vez en el aparcamiento, vemos la entrada a la Playa del Bocal. La siguiente cala, situada a la derecha, es: La Vaca. Se muestran como puntos de partida Oviedo, Palencia, Santander y Bilbao, el resto de orígenes comparte el final del trayecto con esas localizaciones.

La Vaca, Localization

Icono Inglés. Icon English La Vaca is located in the neighborhood of Monte-Corbanera , placed on the north coast of the city of Santander. Its location is complicated, because this spot is not registered in the travel guides and maps. The links shown below end the journey at the neighborhood Monte-Corbanera . From there you have to take the detour to the Spanish Institute of Oceanography (IEO) (right), which has in his rear, a small area by way of parking. In the zone there are several signs indicating the direction toward the IEO. Once in the parking lot, we see the entrance to the Beach of EL Bocal. The next cove, situated to the right, is: La Vaca. Are shown as points of departure Oviedo, Palencia, Santander and Bilbao, the rest of origins shares the end of the journey with these localizations.

Icono Español-Inglés. Icon Spanish-English Localización/Localization

Oviedo, La Vaca: LocalizationPalencia, La Vaca: LocalizationBilbao, La Vaca: LocalizationSantander, La Vaca: localization

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